Hace ya una semana que volví de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid (MBFWM), la llamada pasarela Cibeles, y he de deciros que fue una experiencia muy enriquecedora, porque pude comprobar de cerca, que el mundo de la moda es uno de los más democráticos, porque cada persona es libre de elegir la tendencia que vaya  más acorde con su forma de ser.

 En el llamado “Cibeles espacio”, este no ha cambiado su nombre pese al patrocinio de la famosa marca de coches,  pude comprobar que este tipo de eventos llama la atención y atrae a fashionistas, personas prácticas, alternativas e incluso a las inconformistas.                                IMG_1932

Uno de las zonas que más me gustó es la “Samsung EGO” donde se puede comprobar el talento de los jóvenes diseñadores, aquellos que nos vestirán en el futuro y que determinarán qué es tendencia y qué no. Diseñadores como David Catalán, Beatriz Peñalver, Natalia Rivera, Elena Rial y Eva Soto Conde, por decir unos pocos. En este espacio la creatividad te asalta en cada rincón, pues estos jóvenes creadores apuestan por una moda divertida, sin tapujos y donde el riesgo no sea una opción, sino toda una afirmación. Prueba de ello dan dos de las diseñadoras que he mencionado anteriormente, Eva Soto Conde y Beatriz Peñalver. Ambas ofrecen una moda elaborada e imaginativa que no deja a nadie impasible.

De hecho, hablando de jóvenes diseñadoras, me siento afortunada porque entre mis compañeras de viaje desde Valencia se encontraban las diseñadoras valencianas Andra Cora y Carla Tomás, porque aunque en la edición de 2015 de SamsungEGO no había ningún rostro valenciano, en esta Comunidad existen muchas jóvenes promesas.

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En cualquier caso, a cada paso del Cibeles espacio se agolpaban stands de publicaciones relacionadas con la moda y las tendencias, espacios donde compartir experiencias y zonas de patrocinadores que hacían las delicias de las personas que se sienten con el poder de la creatividad.  Y como estamos en la era tecnológica en cada esquina un recordatorio de la importancia de compartir sin parar cada paso que dábamos en las redes sociales.

Otra de los atractivos de esta antesala a la pasarela de la MBFWM era asistir en directo a la grabación de la programación que  un canal de moda dedicaba por entero a la MBFWM, así como  conocer de cerca las aplicaciones de la realidad virtual en 4 D.

En definitiva, un espacio para sumergirse en la moda y lo que lo rodea, para conocer las nuevas tendencias, pero también para lucir palmito, porque si hay algo que no es el Cibeles espacio, es anodino, porque las luces, el glamour y los destellos te asaltan en cada rincón.

 

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