Algo ha cambiado en las celebraciones del 9 de octubre, día de la Comunidad Valenciana; y no me refiero a la polémica de la Senyera, ni el himno, ni siquiera del Te Deum. Me refiero al marketing y la campaña publicitaria desplegada en torno a él.

Desde épocas immemoriables el arte del “cartelismo” ha creado tendencia. Muchos carteles son auténticas obras de arte y han llegado a pagarse precios astronómicos en subastas de todo el mundo.

En Valencia siempre hemos contado con grandes diseñadores y ahora, se ha puesto en marcha una campaña en la que se les vuelve a dar voz.

Un ejercicio colectivo de semblanzas y dobles sentidos, de paralelismo y de sugerencias veladas… En definitiva, una campaña a dos bandas, la enarbolada por la Generalitat y la mostrada por el Ayuntamiento de Valencia, que cuanto menos no deja impasible a nadie.

Ayer mismo, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig presentaba la imagen que caracterizará el día de todos los valencianos. Una imagen innovadora que parece que vaya a salirse del poste, con un nueve que simula estar en relieve como si se tratara de una imagen en 3D. Y del mismo modo que se superponen los tres colores de la Real Senyera, también lo hacen las tipografías: gótica, romana didona y helvética de palo seco, con el objetivo no sólo de reseñar que esta fiesta se celebra desde 1338, sino también las época más destacadas de esta tierra.

También merece mención especial el hecho de que el cartel refleje un breve resumen sobre la creación del “Regne de València”, porque desgraciadamente este hecho histórico es desconocido por una, demasiada, amplia mayoría.

Por cierto, que se ha jugado con el “nou” de la fecha con la acepción de “nuevo”, dado que esta palabra en valenciano adquiere este doble significado, y sobre este respecto no he podido evitar recordar que este mismo paralelismo se estableció cuando nació Canal 9… Cosas de la memoria que nos traicionan.

Pero continuemos hablado de carteles, porque como decía anteriormente, el estilo rompedor de este 9 d´Octubre también ha llegado desde el Ayuntamiento de Valencia donde, jugando con la simbologia de “la mocadorà” se da a entender que el amor no conoce de sexos apelando a que este se puede dar entre peras y manzanas, o frutas del mismo sexo. El utilizar estos dulces de mazapán de una forma tan concreta parece hacer referencia a la renombrada frase de la ex alcaldesa de Madrid, Ana Botella que dijo que “una manzana y una pera no pueden dar manzanas”. ¿Casualidad? No parece probable. El concejal de Comercio, Carlos Galiana, no es en absoluto un alma cándida, y quien lo haya pensado, se engaña.

Lo que está claro es que el sector de los ilustradores y diseñadores valencianos están sumamente contentos porque en ambos casos se ha contado con profesionales valencianos, y que estas campañas a diferencia de años anteriores, no han dejado impasible a nadie.

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