El chef valenciano inicia los “Desayunos con maestros” de La Rambleta

El Espai La Rambleta ha puesto en marcha una nueva iniciativa titulada “Desayuno con maestros. Esta propuesta surge “la intención de apostar por los vínculos entre figuras incontestables y jóvenes”.

A través de esta iniciativa este espacio escénico pretende dar la oportunidad a 25 jóvenes de conocer de una manera distendida a referentes valencianos en diferentes campos del conocimiento.

Ricard Camarena ha sido el primero de estos maestros en compartir experiencias y anécdotas. Así, el reputado cocinero, como le gusta que le llamen, habló de política, de gastronomía, de gestión económica y también de la vida familiar, pero también ahondó en la importancia de reivindicar lo valenciano.

En este sentido, explicó que “no hay que caer en el patriotismo barato, sino poner en valor aquellas cosas que se hacen bien, en lo que destacamos y si en algo, no somos buenos, trabajar para serlo; porque si vendemos humo nos perjudica”.

En cualquier caso, puntualizó que igual que se está produciendo un cambio social y político, a nivel local, “la actitud de los valencianos también está cambiando respecto a nuestras cosas, aún así, sigue costando más que te lo reconozcan aquí que en Madrid y Barcelona”.

Ante la pregunta de porqué se afincó en Valencia señaló que es su tierra y que le gusta estar aquí, y bromeo diciendo que “para no plantearme nunca más el volver a irme he abierto El Habitual y me he comprado una casa, con lo que ahora ya no tengo más remedio”.

Camarena que en todo momento conversó en un tono modesto, abierto y con una sinceridad apabullante aseguró que no se considera artista, y que en el futuro prefiere que se recuerde más como buena persona que como cocinero.

Constantemente se refirió con admiración al equipo de trabajadores que tiene distribuidos entre sus establecimientos: Ricard Camarena, Canalla Bistró, CentralBar y El Habitual. Destacó su profesionalidad y calidad humana, afirmando que esos dos factores hacen, que junto a la comida, sus locales sean sinónimo de éxito. Eso y la otra mitad del tándem que dirige este macro proyecto que es el Ricard Camarena Chef, su mujer. Una mujer que se encarga de la gestión, pero que aunque prefiere estar en la sombra es clave para el triunfo y encumbramiento de cada uno de los restaurantes del cocinero valenciano.

Camarena asegura, además, en relación a la estética de sus establecimientos y de sus platos, que “me gusta el diseño y las cosas bonitas desde los 7 años, pero conozco locales que en cuanto a diseño son una patata y funcionan”, en cualquier caso, “no voy a sacrificar la comodidad de los clientes y los trabajadores por el diseño, del mismo modo que nunca voy a sacrificar el sabor de un plato en beneficio de una estética concreta. Si un plato no está bueno, no tienes nada”.

En cualquier caso, Ricard Camarena afirma que no tiene sensación de éxito y que únicamente se dedica a analizar el fracaso para mejorar, porque en la actualidad tiene más ilusión que nunca, porque ha conseguido crecer a nivel profesional y personal al unísono sin tener que renunciar a ninguno de los dos, pero en su cabeza aún bullen numerosas ideas que “tal vez logre materializar o no, porque nunca se sabe, lo único cierto, es que tengo más ilusión que nunca”.

(foto: E. Cerveró)

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