El restaurante K-Anròs es un local muy a tener en cuenta, no solo por la calidez en el servicio y el mimo en cada uno de los platos que propone Paquito, sino también porque practican el Slow Food, un movimiento que está intrénsicamente relacionado con la capacidad de disfrutar de la gastronomía de una manera pausada.

Pero las acciones de este restaurante no se quedan sólo en la propuesta gastronómica, sino que va más allá, a través de una relación estrecha con productores y con sabios de la tierra. Con personas que practican, como ellos una filosofía basada en la tradición.

De esta unión y esta actitud ante la vida surgen las jornadas “Sabor i tradició” que realizan junto con el impulso organizador de Santi Hernández de “Rec&Rec”.

El año pasado acudí a estas jornadas sin ningún tipo de referencia, atraída por la propuesta del cartel de ponencias y por la actitud entusiasta de Santi Hernández. Fueron un éxito.

Este año he vuelto con el convencimiento, no solo de que iba a disfrutar, sino de que iba a seguir aprendiendo, porque honestamente quien asegure que sabe todo sobre gastronomía, miente. En el ser humano está inherente la actitud de seguir aprendiendo y si se es curioso, como yo lo soy, más.

Paquito, Jaume y Santi son un trio trabajador que volvieron a reunir a cocineros de la talla de Alejandro del Toro (restaurante Alejandro del Toro), MªJosé Martinez (Restaurante Lienzo) y Santi Prieto (Restaurante Sents), que bajo la batuta del periodista Jesús Trelis debatieron sobre el pasado y presente de la gastronomía valenciana en una entretenida charla donde todos ellos repasaron su trayectoria, aquellos pasos que les han llevado desde la cocina de sus abuelas hasta el destacado lugar que ahora ocupan en el universo gastronómico valenciano.

José Manglano fue el maestro de ceremonias en una interesante disertación con cata incluida de los quesos Torres de Albarracín de Altura (Castellón), Fito García abordó la elaboración del embutido ecológico que se practica desde la empresa La Despensa del Regusto (Xátiva).

Pero no hay jornada, de estas características que se precie que no cuente con una buena cata de aceite, eso sí acompañada también con panes de los miembros del Gremio de Panaderos de Valencia que desde hace tiempo ya lideran con éxito el movimiento #PadeQualitat.

El aceite elegido era Bucària de Bocairent. He de reconocer que no lo conocía, pero siempre es bueno realizar nuevos descubrimientos y poner en valor los productos que tenemos en esta tierra como el caso del licor de naranaja “Carmeleta” que poco a poco se está haciendo un hueco en los paladares más exigentes y cuyo proceso de creación explicaron sus inventores Javier Peiró y Noema Ortí .

Los caldos de la bodega alicantina Enrique Mendoza y las cervezas Tyris fueron las que acompañaron todo el evento, el almuerzo y la comida que elaboraron en K-Anròs y que se concretó en carpaccio de presa con soja, ajo negro y mostaza, ceviche de corvina con mango, aguacate y leche de tigre, bomba de patata rellena de cochinita pibil y mayonesa de curry, paella de secreto, alcachofa y ajos tiernos y de postre carrot cake, queso, avellana y nueces caramelizadas.

En definitiva, un encuentro en el que profundizar en torno a la buena mesa y a las buenas costumbres.

 

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