La situación que estamos viviendo actualmente está sacando lo mejor y lo peor de las personas. Esta mostrando que en nuestra sociedad hay lobos con piel de cordero, egoístas, ignorantes y sobre todo mezquinos.

Del mismo modo que hemos descubierto que la solidaridad de las personas no conoce limites, que la creatividad se desborda cuando se trata de mejorar la sociedad y ayudar al prójimo, en lo últimos días se están produciendo ataques cobardes de vecinos, ciudadanos y cabrones varios (si lo digo, sin cortarme porque las cosas hay que decirlas claras) a personal sanitario, cruz roja y trabajadores de supermercado. Porque de momento no han atacado con comentarios punzantes e hirientes a policías y militares, porque en el fondo son unos acojonados rastreros que buscan el anonimato para lanzar sus dardos llenos de venenos.

Qué hay miedo en el ambiente, lo hay, que este virus extraño que muta, pervive y se transmite con la velocidad de una centella nos produce inseguridad, desde luego. Pero de ahí, a echar, menospreciar y dañar a las personas que siguen trabajando aún a riesgo de su salud y la de su familia, es mezquino y ruin, porque seguramente ellos toman más precauciones y son más considerados que el vecino que realiza sus ataques al amparo de la noche.

Covid-19

Cada ataque que leo pone sobre tela de juicio el tipo de personas que viven en esta sociedad y que se ocultan tras la sombras para meter cizaña, sembrar el odio y hacer de la hipocresía su bandera. Eso sí, no dudéis ni por un minuto de que a las 20:00 hrs serán los primeros en salir aplaudir.

Que sí, que yo también siento incertidumbre y miedo y todo un coctel de emociones, pero nada justifica actitudes como estas, que son la demostración de que pese a todo, siempre habrá personas egoístas que no cambiarán nunca, siempre habrá “animales que morderán la mano que le da de comer”.